Los Aztecas:
La primera manifestación de la tributación en México aparece en el Códice Azteca, con el rey Azcapotzalco que les pedía tributo a cambio de beneficios en su comunidad, dejando el inicio de los registros del tributo llamados Tequiamal. Los primeros recaudadores eran llamados Calpixqueh y se identificaban por llevar una vara en una mano y un abanico en la otra. Había varios tipos de tributos que se daban según la ocasión, los había de guerra, religiosos de tiempo, etc. Los pueblos sometidos tenían que pagar dos tipos de tributos los que eran en especie o mercancía y tributos en servicios especiales.
La Conquista:
Hernán Cortés adopto el sistema tributario del pueblo Azteca, modificando la forma de cobro cambiando los tributos de flores y animales por piedras y joyas. El primer paso de Cortés fue elaborar una relación de documentos fiscales, nombra a un ministro, un tesorero y varios contadores encargados de la recaudación y custodia del Quinto Real. En 1573 se implanta la Alcabala que es equivalente al IVA, después el peaje por derecho de paso, creando un sistema jurídico fiscal llamado Diezmo minero en el que los indígenas pagaban con trabajo en minas, y los aprovechamientos de las minas eran para el Estado.
La Independencia:
A partir de 1810 el sistema fiscal se complementa con el arancel para el gobierno de las aduanas marítimas, siendo estas las primeras tarifas de importación publicadas en México.
La debilidad fiscal del gobierno federal de Antonio López de Santa Anna establece el cobro de el tributo de un Real por cada puerta, cuatro centavos por cada ventana, dos pesos por cada caballo robusto, un peso por los caballos flacos y un peso por cada perro.
Intervención Francesa:
Crea la corresponsabilidad en las finanzas publicas entre Federación y Estado estableciendo que parte de lo recaudado se quedaría en manos del Estado y una parte pasaría a integrarse a los ingresos de la Federación.
Con la llegada de Porfirio Díaz al poder se llevó a cabo un proceso de fortalecimiento y centralización del poder en manos del Gobierno Federal. En ese periodo se recaudaron impuestos por 30 millones de pesos, pero se gastaron 44 millones de pesos generando la deuda externa.
La Revolución:
La guerra provocó que los mexicanos no pagaran impuestos. Después de esta hubo la necesidad de reorganizar la administración y retomar las finanzas públicas aplicando reformas y acciones para impulsar las actividades tributarias.
En 1917 y 1935 se implantan diversos impuestos, como los servicios por el uso del ferrocarril , especiales sobre exportación de petróleo y derivados, por consumo de luz, teléfono, timbres, botellas cerradas, avisos y anuncios. Simultáneamente se incrementa el impuesto sobre la renta y el de consumo de gasolina. Sin embargo tales medidas causaron beneficios sociales, con la implantación de servicios como el civil, el retiro por edad avanzada con pensión y en general. Incrementando los impuestos a los artículos nocivos para la salud y al gravar los artículos de lujo.
La Modernidad:
Han transcurrido muchos años para que el gobierno tenga hoy leyes fiscales que le permitan disponer de recursos con los que se construyan obras públicas y presten servicios a la sociedad.
Los impuestos son ahora una colaboración para que México cuente con escuelas, hospitales, higiene, caminos y servicios públicos. El gran reto es que estos sean equitativos y que su destino sea transparente para la sociedad que es quien aporta esos recursos.
Está es parte de la historia que implica el tema de los impuestos, y viene al caso porque recientemente hemos sido parte del bombardeo publicitario de que es necesario incrementar los impuestos, ya sea de manera directa ó indirecta, el principio del problema inicia en el entendimiento de qué es los impuestos? El impuesto es una clase de tributo (obligaciones generalmente pecuniarias en favor del acreedor tributario) regido por Derecho público. Se caracteriza por no requerir una contraprestación directa o determinada por parte de la Administración (acreedor tributario). Surge exclusivamente por la "potestad tributaria del Estado", principalmente con el objeto de financiar sus gastos. Su principio rector, denominado "Capacidad Contributiva" sugiere que quienes más tienen, deben aportar en mayor medida al financiamiento estatal, para consagrar el principio constitucional de equidad y el principio social de solidaridad.
Una vez entendido este concepto; debemos entender que es un impuesto directo. Se aplican sobre la renta y el patrimonio
Los impuestos indirectos son; aquellos que gravan el consumo.
Por lo que hace unas semanas escuchamos que se iba a aumentar el impuesto indirecto, es decir, íbamos a contribuir los consumidores, hoy día los Senadores aprobaron el alza al impuesto directo, es decir, subió del 15 % al 16 %.
La pregunta no es que tanto nos afecta, se entiende que cualquier aumento a la contribución afecta el consumo, este afecta la circulación monetaria y por ende pone en riesgo la tasa de empleo, sino la pregunta es para qué requiere el Gobierno Federal una mayor capacidad monetaria? La respuesta oficial -es decir del Gobierno- dice que es para destinar mayor cantidad de dinero al Programa Oportunidades y así disminuir los niveles de pobreza en el país, algunos analistas dicen que es porque la crisis es insostenible y cada vez se requiere más dinero para que no se vea afectada la política económica, pero algunos más extremos (donde Yo me incluyo) pensamos que es para el gasto corriente más que para los dos primeros.
Entonces surge la pregunta, a qué responde este aumento de impuestos? podemos quedarnos con la historia de que es para proteger la política económica, pero entonces surge otra pregunta, por qué sí responde a la protección de la política económica del país, parece estar visionada hacía la protección de la política fiscal? Que es lo que me viene a la mente, que el Estado es incapaz de captar una contribución acorde al tamaño del país. Pero ¿por qué? sencillo, México es un país donde los contribuyentes no queremos pagar porque no hay contraprestación del Estado hacía nosotros, ejemplo, no hay servicios de comunicación eficaz, la burocracia cada día es más entorpecedora, el servicio médico que presta el Estado si bien es eficaz no quiere decir que sea de buen trato, no hay seguros de desempleo, eso entre muchos ejemplos, pero lo nutrido del asunto es.
¿Por qué los consumidores y los contribuyentes tenemos que pagar más?
Acaso no es más fácil formalizar la economía informal, no será más sencillo desarrollar proyectos alternos, dejar de ser un país consumista y ser productivo como la vieja Polis Griega, o vayamos más allá y seamos más pragmáticos, el Presidente gana $ 146,830.21 mensuales, le podemos poner un precio a su fuerza de trabajo de mil pesos diarios, ganando alrededor de $ 30,000 mensuales, los Diputados ganan $ 152,446.00 en promedio mensual, si les ponemos un salario igual al del presidente, y así con todos los Senadores, Diputados Federales y Locales, Gobernadores, Presidentes Municipales, Síndicos y Regidores estaríamos ahorrando bastante dinero que se pierde como el de LyFC, tomando en cuenta la ineficacia de nuestros gobernantes.
En suma, puedo concluir, en porque no penalizar la evasión y la elusión fiscal de manera más represiva, de igual manera señalo que el alza a los impuestos no va a reducir los niveles de pobreza como no la ha hecho creer el Gobierno, y hablo de creencia porque nunca vamos a saber a dónde va a parar el excedente de los impuestos, al contrario va a afectar el crecimiento económico del país, pero de lo que si estoy seguro es que ese dinero va a ir a parar a seguir manteniendo los altos sueldos de la clase gobernante en nuestro país.
viernes, 30 de octubre de 2009
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