Definir quién es quién en las próximas elecciones de Presidente del Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional no va a depender de quién impulse a quien, y es que para muchos, unos están casados con el Diablo mismo…

Pero la realidad es otra, ya que las malas costumbres, formas y dinámicas de hacer campaña no se terminan. Muchos podrán decir que habrá una campaña de voto negativo, otros dirán que son campañas faltas de propuestas, que hay línea y los más espantados dirán que unos compran votos…
Y es que el problema no es quién los impulsa ni lo que van a ir a prometer, y la oferta va a ser buena, desde Regidurías hasta Diputaciones Local y Federal plurinominales, pasando por la idea de ser Senadores. Pero nada de lo uninominal, eso nadie lo va a tocar ni prometer, porque para empezar los “panistas” que pueden encabezar los proyectos prefieren ir a la segura.
Continuando es muy importante decir que no solo van a ir a prometer ese tipo de cosas. Ya se habla de unidad, de generación de nuevos cuadros, de impulsar nuevos liderazgos, de fortalecer al partido y sobretodo de generar una verdadera plataforma electoral, política y administrativa para los próximos, cuando menos, 4 años.
Ahora si todos recuerdan en sus discursos a Manuel Gómez Morín, Efraín González Luna, Luis Calderón Vega, Rafael Preciado Hernández, Adolfo Christlieb Ibarrola, Abel Vicencio Tovar, Carlos Castillo Peraza, Manuel de Jesús Clouthier del Rincón entre otros, lo cierto es que cuando pudieron tomar decisiones no se acordaron de ninguno más que de sus bolsillos, algunos hablan hasta de Alonso Lujambio pero la verdad es que el politólogo itamita queda muy lejos de todos.
Nadie de los candidatos va a anteponer al talento, las ideas, la frescura y sobretodo nuevas caras frente al equipo, todos decidirán que prefieren ir con X o Y equipo antes de ir a ver a todos los militantes “sueltitos” y hay varios miles, y pareciera que son los de verdad para exponer sus propuestas, ninguno pedirá al actual Presidente que los consejeros sometan a consulta su decisión con sus electores para -por lo menos- conocer su punto de vista, o en el mejor de los casos, votar realmente por unanimidad o mayoría, dejando de lado la representación por una elección directa, pero será como en el peor de los casos y como siempre, votar por el equipo.
En fin, hasta el día de hoy no hay ninguna pieza que indique que candidato merece dirigir al partido los próximos años, porque lo más importante parece ser que es “administrar”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario