lunes, 10 de diciembre de 2012

Sin palabras


Hace un par de meses, tal ves 3, estaba en una reunión con una serie de amigos y conocidos para discutir y analizar los planes que se implementarían a partir de ese día a fin de poder hacer un partido competitivo y capaz de ganar elecciones. Todos aportaban ideas, algunas muy conservadoras y otras delatadoras; sin embargo, todas interesantes, pero lo más importante, es que todos estábamos con una actitud propositiva… hasta que un Regidor, de quién omito nombre y municipio, empezó a intentar dar con la aguja en la paja.
La primer pregunta/observación -y que es la única de la que escribo- que lanzó fue, que le parecía increíble la cantidad de priístas que estaban trabajando en el Gobierno Federal panista, situación que para nadie es un secreto, es más, veíamos tan normal escuchar a una persona decir que él o ella era del PRIy que siempre estarían ahí porque su padrino lo había metido… En suma, tomé la libertad que me confiere y le respondí al famoso, casi exRegidor con todo el respeto posible, le contesté – Regidor, a ¿Cuántos panistas has recomendado o llevado a trabajar al gobierno Federal?
Ese, por supuesto, fue mi primer intento de varios fallidos, hasta que por fin me hizo caso, no sé ni entiendo por qué tardó más de 10 minutos, ¿Trataba de recordar cuántos, quiénes y a favor de qué? No lo sé, lo que me sorprendió fue su respuesta y cinismo, me tomó por el hombro y me susurro, “Compadre, esas cosas no me las preguntes aquí, tú sabes bien cómo es esto”… Eso solo me hizo pensar en una sola cosa y fue, ¿Cómo alguien se puede quejar de lo que él mismo construyó?
La respuesta es muy sencilla, en la entrevista realizada por Pascal Beltrán del Río Martín, periodista mexicano y actualmente director editorial del periódico Excélsior, al Presidente Felipe Calderón, destaca [el Presidente] que muchos liderazgos en el PAN han apostado a perder y ellos ganar, así se mantienen en su Status Quo y siguen impulsando desde la trinchera que les toque las migajas que puedan a sus más cercanos “colaboradores” entre hermanos y cuates nada más.
Entonces amigos, ahí el hecho de las lealtades, las amistades y las chingaderas por las que seguimos sin ganar elecciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores